martes, 26 de junio de 2012
MODELO PARA ELABORACION DE PROYECTOS EDUCATIVOS Y SOCIALES
Es común en la actualidad que, como docentes, se nos solicite la diagramación de un proyecto educativo, en cualquiera de los niveles donde ejercemos. Pero ¿cómo se realiza esta tarea? ¿Qué contiene un proyecto? ¿Por dónde empiezo a redactarlo?
Este breve artículo extraído de la web de la Revista iberoamericana de educación nos proporciona algunas pautas para elaborar un proyecto educativo o de intervención social.
Contenido
Tema - Área Temática - Núcleo Problemático
Punto de partida desde dónde inicio la proyección de un proceso educativo que procura lograr un mejoramiento de la problemática de conocimiento que nos motiva a investigar e intervenir.
Delimitación del Tema - Área Temática - Núcleo
Focalizar el tema para centralizar el análisis en el tema específico y no atomizar el análisis.
Fundamentación
Representa una descripción del/los condicionante/s que ha/n motivado la propuesta de intervención o el proyecto operativo. Describe el contexto de partida (momento histórico, situación y características detectables de la comunidad, institución, personal, etc.) en donde se sitúa el análisis que proveerá la detección de indicadores iniciales y variables que conformarán un diagnóstico de situación.
Incluye el análisis de enfoques realizados desde otros autores por medio de investigaciones relacionadas a la problemática, documentos de elaboración bibliográfica, otros proyectos que abordaron temas similares o vinculados, etc.
Justifica, desde el análisis, el porqué de la/s intervención/es que se proyectan.
Una vez realizada la fundamentación y diagnóstico del proyecto estamos en condiciones de ejecutar la planificación.
Planificación del proyecto
Es el proceso que determina la dirección hacia adonde ir y los requisitos necesarios para poner en práctica el proyecto.
Diseño de un Proyecto de Intervención social: (E. Ander Egg, 2000)
Para planificar un proyecto educativo, nos respondemos las siguientes preguntas:
¿QUÉ HACER?: Propuesta.
¿PARA QUÉ? : planteamiento del contexto y del problema.
¿A QUIÉNES?: personas implicadas como destinatarios.
¿CON QUIÉNES?: personas implicadas como responsables.
¿DÓNDE? : lugares y espacios en donde se realizan las actividades.
¿CUÁNDO? : cuadro temporal en el que se realizará.
¿CUÁNTO? : Etapas previstas y cantidad de actividades especificas a llevar a cabo.
¿CÓMO? : técnicas a usar.
¿CON QUÉ? : medios e instrumentos con los que contamos.
EVALUACIÓN: Monitoreo - Evaluación Parcial - Evaluación Final.
Objetivos generales y específicos
Los objetivos de un proyecto son los logros que queremos alcanzar con la ejecución de una acción planificada.
Los objetivos en un proyecto constituyen el punto central de referencia, son los que conforman su naturaleza y le dan coherencia al plan de acción. Por ello, es muy importante que los objetivos sean:
CLAROS: Formulados en un lenguaje comprensible y preciso, fáciles de identificar.
FACTIBLES: Posibles de alcanzar con los recursos disponibles, con la metodología adoptada y dentro de los plazos previstos.
PERTINENTES: Tienen una relación lógica con el tipo de problema que se pretende solucionar.
Metodología
Proporciona las herramientas y las técnicas mediante las cuales intentaremos transformar la realidad con el fin de mejorarla. La metodología constituye el eje central de un proyecto. Es conveniente evaluarla en función de los objetivos y de los beneficiarios del proyecto.
Para el proceso metodológico es conveniente tener en cuenta:
Las actividades a desarrollar en el proyecto. Se especifican las acciones a realizar así como la planificación de actividades variadas para alcanzar los objetivos del proyecto.
Especificar las técnicas e instrumentos que se van a usar para la obtención posterior de los datos. Para ello es necesario saber previamente qué datos necesitamos y qué herramientas vamos a utilizar para obtener los datos (observación simple, participante, sistemática; encuestas, entrevistas, cuestionarios, escalas de observación, etc.).
Definir el grupo con el que vamos a trabajar. Es decir, a qué personas se dirige el proyecto y qué características tienen. Conviene elaborar una descripción de la población objeto de estudio (edad, sexo, formación, clase social, etc.).
Identificar la muestra con la que se va a realizar el proyecto. Normalmente no podemos trabajar con toda la población por lo que nos vemos obligados a seleccionar a un grupo de sujetos que reúnan determinadas condiciones. A estos sujetos extraídos de la población con los que se llevará a cabo el proyecto le llamamos en lenguaje técnico muestra.
Etapas (lo temporal)
Corresponden a las diversas acciones desde el inicio del proyecto hasta el final del mismo. Tiene como finalidad establecer las etapas del proyecto e indicar en qué fechas han de llevarse a cabo las actividades.
La etapas se encadenan en secuencias sucesivas y coordinadas que se articulan entre si. Se determina la duración de cada etapa se define la secuencia de las mismas en el proyecto.
Recursos
Recursos humanos: Identificar a las personas que participarán para llevar a cabo el proyecto y cada una de sus actividades. Definir y distribuir las distintas funciones y tareas. Identificar las distintas actividades y las personas responsables de su realización, así como la capacitación de las personas, la experiencia y el tiempo que podrán dedicar al proyecto.
Recursos financieros: Tener previsto los gastos de desarrollo. Elaborar un presupuesto realista que cubra los gastos materiales, de reuniones, de transporte, de locales, de equipos, de sueldos, etc.
La financiación permite enunciar cómo serán previstos los gastos y qué institución, organización, o actividad/es va/n a financiar el proyecto.
Impacto estimado
Proyectar un resultado estimado, apoyándolo en los indicadores iniciales y en el resultado de las conclusiones, surgidas del procesamiento de datos obtenidos (entrevistas, encuestas, observaciones, etc.) y el marco de teoría (aportados en la fundamentación).
miércoles, 13 de junio de 2012
El concepto de la INDUSTRIA CULTURAL de Theodor Adorno.
El concepto de Industria cultural en términos de Adorno es la transformación de obras de arte en objetos al servicio de la comodidad, de alguna manera se refiere al término mass media, aunque no lo utiliza porque considera que minimiza el fenómeno; tanto Adorno como Walter Benjamín consideran que el auge de la sociedad de masas es un síntoma de una era degradada en la que el arte sólo es una fuente de gratificación para ser consumida.
Establecen que si bien la autonomía de las obras de arte, que ciertamente no ha existido casi jamás en forma pura, y ha estado siempre señalada por la búsqueda del efecto, se vio abolida por la industria cultural. Los productos de la industria cultural no son también mercancías, sino que lo son ya en sí de manera integral, lo que provoca que ya no se esté obligado a buscar un beneficio inmediato, sino, que éste desborda esos límites, digamos que ya no se vendemos un teléfono por ejemplo, ahora conectamos gente (Nokia), ahora que, de acuerdo a Adorno, cada producto se quiere individual (en mercadotecnia lo llamaríamos el trabajo de posicionamiento diferenciado, técnica en donde se busca justamente presentar al producto distinto a los demás de la misma categoría, con el fin de diferenciarlo, de hacerlo notar de entre todo el montón) y la individualidad misma sirve para reforzar la ideología en la medida en que provoca la ilusión de lo que, lo que esta cosificado y mediatizado es un refugio de inmediatez y de vida, esto es, que el objeto es capaz de dotar de ciertos atributos a quien lo posea, ejemplo, un auto no me sirve solamente para desplazarme, esa problemática ya ha sido superada, de lo que me provee ahora es de estatus, aquél auto que se muestre como mero sistema de desplazamiento esta fuera del esquema.
La Industria Cultural tiene su soporte ideológico en el hecho de que se cuida minuciosamente de imprimir en sus productos todas las consecuencias de sus técnicas. Vive de algún modo como parásito de la técnica extraartística de la producción de los bienes materiales, sin preocuparse por la obligación que crea el carácter positivo de esos bienes para la construcción intraartística, pero también sin consideración para con la ley formal de la técnica artística, de alguna manera refiere al mero hecho de creación de productos triviales, a la acumulación de bienes materiales por parte de las comunidades, en lugar de buscar la creación de objetos, cosas, productos que contribuyan a mejorar la calidad de vida de las sociedades, esto en palabras de Adorno.
Pretenden ser guías, orientadores, modelos en un mundo supuestamente desorientado, y que en tanto que son proveedores de estos elementos, resulta suficiente como para aceptarlos y dejarse guiar por todo lo que ellos muestran, evitando a toda costa la objetivación de la información, estaríamos hablando de la creación de modelos de personalidad individual, moda y comportamiento, por ejemplo, un 14 de febrero debes festejarlo con la pareja o amigos, hay que salir a algún lado a comer, cenar, bailar, cine, hay que hacer algo, además comprar y regalar cosas, vestir alguna prenda roja o colgarte un corazoncito en la solapa, regalar rosas rojas, etc., para hacer esto la industria cultural ha elaborado esquemas que engloban varios medios, te lo dicen en la radio, la televisión, las revistas, los periódicos, el cine, la música, todos contribuyen a dar cuerpo y forma a este rito, a inducir hábitos mentales, convirtiendo prácticas en artefactos, o procesos reales expresivos y comunicativos en objetos aislables.
En palabras de Adorno con lo que la Industria Cultural especula no son ni reglas para una vida feliz, ni un nuevo poema moral, sino exhortaciones a la conformidad sin embargo lo que oculta son los más grandes intereses. El consentimiento que publicita refuerza la autoridad ciega e impenetrada, busca el estímulo y la explotación de la debilidad del Yo, a la cual la sociedad actual, con su concentración de poder, condena de todas maneras a sus miembros, impone sin cesar los esquemas de su comportamiento.
Dependencia y servidumbre de los hombres, es el objetivo último de la industria cultural, que si bien busca despertar un sentimiento confortable en el orden en el que ella los mantiene, también resulta frustrante la manera engañosa en que se presenta esa felicidad.
Impide la formación de individuos autónomos, independientes, capaces de juzgar y decidir conscientemente. La industria cultural defrauda continuamente a sus consumidores respecto a aquello que les promete.
Considero importante comprender los medios y la comunicación desde el mismo terreno en el cual ellos se insertan y desde el cual nos constituyen como sujetos, no me cabe la menor duda de que la gente, como sujeto social está cada vez más determinada por la cultura de masas, y que la temporalidad determina también formas distintas de vivir la existencia, ahora si bien coincido en algunos puntos con Adorno, también hay algunos puntos en los que no estoy del todo de acuerdo, todos nos vemos obligados, (aún la cultura de las élites), al momento de comunicarnos, a recurrir al uso de la industria cultural.
Jesús María Aguirre, en el libro Industria Cultural: de la crisis de la sensibilidad a la seducción massmediática, introduce un concepto más positivo de industria cultural, entendida como “un conjunto de ramas, segmentos y actividades auxiliares, productoras y distribuidoras de mercancías con contenidos simbólicos, concebidas por un trabajo creativo, organizadas por un capital que se valoriza y deslinda, finalmente, finalmente, con una función de reproducción ideológica y social”, estoy más de acuerdo con esta postura, ya que en tanto que resulta ser prácticamente imposible sustraerse del contexto de las industrias culturales, considero importante como dice Nietzsche: “la comprensión define la acción”, que en la medida en que entendemos las situaciones, cualquiera que fuere, nos proveemos de armas que nos ayudan a una mejor intervención en el contexto a resolver, y como dice Marshall McLuhan, “el artista serio, es la única persona capaz de habérselas impunemente con la tecnología, sólo porque es un experto que se percata de los cambios de percepción de los sentidos”, así es como tendríamos que vernos quienes nos ocupamos de la comunicación.
BIBLIOGRAFÍA
ADORNO, Theodor y HORKHEIMER, Max: La industria cultural. Iluminismo como mistificación de masas.Edit. Sudamericana, Buenos Aires, 1988.
AGUIRRE, Jesús María: Industria cultural: de la crisis de la sensibilidad a la seducción massmediática. Edit. Litterae.
CROSS, NIGEL; ELLIOT, David: Diseño, tecnología y participación. Edit. G.G. Barcelona, 1989.
FISKE, John: Introducción al estudio de la comunicación. Edit. Norma, Colombia, 1984.
HORKHEIMER, Max: Teoría Crítica, Edit. Amorrurtu, Buenos Aires, 1988.
LULL, James: Medios, comunicación, cultura, aproximación global. Edit. Amorrortu
miércoles, 23 de mayo de 2012
"EL PORQUÉ DE LA IMPORTANCIA DEL ARTE EN EDUCACIÓN" Carolina de Benito
El arte es una actividad dinámica y unificadora, con un rol potencialmente vital en la educación de los niños
El teatro, la danza, las artes visuales constituyen un proceso complejo en el que el niño reúne diversos elementos de su experiencia para formar un todo con un nuevo significado. En el proceso de seleccionar, interpretar y reafirmar esos elementos, el niño nos da algo más que un dibujo o una interpretación; nos proporciona una parte de sí mismo: cómo piensa, cómo siente y cómo ve.
La educación artística, como parte esencial del proceso educativo, puede ser muy buena la que responda por la diferencia que existe entre un ser humano creador y sensible y otro que no tenga capacidad para aplicar sus conocimientos, que no disponga de recursos espirituales y que encuentre dificultades en sus relaciones con el ambiente. En un sistema educacional bien equilibrado se acentúa la importancia del desarrollo integral de cada individuo, con el fin de que su capacidad creadora potencial pueda perfeccionarse.
Para el niño el arte es primordialmente, un medio de expresión. Es para ellos, un lenguaje del pensamiento. El niño ve el mundo de forma diferente y, a medida que crece, su expresión cambia.
El entusiasmo de algunos maestros por la manera intuitiva con que ciertos niños pintan, los lleva a imponerles sus propios esquemas sobre los colores, proporciones y forma de pintar. La discrepancia entre los gustos del adulto y el modo en que se expresa el niño es la causa de la mayoría de las dificultades que surgen y que impiden que el niño utilice el arte como un verdadero medio de autoexpresión.
Si los niños pudieran desenvolverse sin ninguna interferencia del mundo exterior, no sería necesario proporcionarles estímulo alguno para su trabajo creador. Todo niño emplearía sus impulsos creadores, profundamente arraigados, sin inhibición, seguro de sus propios medios de expresión.
En educación artística, el producto final está subordinado al proceso creador. Lo importante es el proceso del niño, su pensamiento, sus sentimientos, sus percepciones, en resumen, sus reacciones frente al medio.
Todo individuo, independientemente del punto en que se encuentre en el proceso de su desarrollo, debe considerarse como un individuo. La expresión que se manifiesta es un reflejo del niño en su totalidad. Un niño expresa sus pensamientos, sus sentimientos y sus intereses en los dibujos y pinturas que realiza, y demuestra el conocimiento que posee del ambiente, por medio de su expresión creadora.
Aunque, en la educación artística, los patrones artísticos del maestro deban estar subordinados a las necesidades de los niños, eso no significa que los dibujos y pinturas del niño no puedan poseer belleza en sí. Es más, el arte surge a través del proceso artístico. Si concentráramos nuestra atención en el producto del arte nos ocuparíamos primordialmente de hacer objetos hermosos, más que de los efectos de esa elaboración sobre los niños. La educación artística, por lo tanto, se preocupa principalmente por el efecto de ese proceso sobre el individuo, mientras que las llamadas “bellas artes” se preocupan más por los productos resultantes.
Toda institución de enseñanza debe tratar de estimular a sus alumnos para que se identifiquen con sus propias experiencias, y de animarlos para que se desarrollen en la medida de lo posible los conceptos que expresan sus sentimientos, sus emociones y su propia sensibilidad estética.
El componente esencial es el niño; un niño que tiene sentimientos, que experimenta emociones, amor y odio, y que no necesita la figura tiesa que se le puede enseñar en primer grado, o el diseño abstracto que se le ofrece en la escuela secundaria. Su expresión tiene para él tanta importancia como para el adulto la creación artística. El maestro debe reconocer que sus experiencias acerca del aprendizaje, no le sirven al niño, pues lo que importa en el proceso educacional es el aprendizaje del niño. No es la respuesta del adulto sino el esfuerzo del niño para lograr su respuesta, lo que resulta crucial.
Solamente a través de los sentidos puede tener lugar el aprendizaje. Esto quizá parezca una cosa obvia; sin embargo, sus consecuencias aparentemente no se tienen en cuenta en nuestro sistema educacional. Es posible que la educación esté simplemente reflejando los cambios que se producen en nuestra sociedad, pues parece que el hombre cada vez confía menos en el contacto real con el ambiente, a través de los sentidos. El hombre se está convirtiendo en un observador pasivo de su cultura, antes que en un constructor activo de ella.
No obstante el hecho de que aprendemos sólo a través de los sentidos, la escuela ha hecho muy poco para educarlos.
Además, si queremos que la escuela sea eficiente y revalorice su prestigio, es necesario que nos propongamos como uno de los primeros objetivos, el fomentar la creatividad.
Si nos aferramos al sistema expositivo y repetitivo como recurso casi exclusivo de la enseñanza, seguiremos con la escuela cansina, pasiva y rutinaria, matando la creatividad. Es importante fomentar la actitud creadora de los alumnos.
Entre las aptitudes más enriquecedoras está la creatividad. La sociedad reclama creatividad. La consecuencia que para el futuro de la humanidad supone el cultivo de la creatividad es incalculable. Es evidente que la solución de muchísimos problemas humanos depende de la educación. Un pueblo educado, es un pueblo creativo.
Actualmente, el propósito fundamental en las escuelas en las que se contempla el arte como espacio curricular, es el de contribuir a la formación integral de los alumnos mediante el logro de competencias estético expresiva; desarrollando la imaginación creadora, con fundamentos éticos y actitud estética. Vivencias procesos estéticos expresivos para aprender a comunicar y apreciar desde los lenguajes artísticos.
Los contenidos o saberes deben ser encarados fundamentalmente, desde su naturaleza procesual, como saberes que posibilitan el desarrollo del mundo interno y de las competencias para interactuar desde él, interpretando y emitiendo mensajes en diferentes lenguajes artísticos, para fortalecer procesos socializados de autoconstrucción y proyección.
Enseñar arte en la escuela es alfabetizar estéticamente. Es desarrollar la competencia estético-expresiva con tiempo, paciencia y trabajo sistemático, integrando conceptos, experiencias y actitudes que permitan producir y comprender mensajes estéticos desde diferentes lenguajes artísticos, como un modo de posibilitar un desarrollo más integral del individuo como ser social.
BIENVENIDOS AL ESPACIO ARTE Y COMUNICACION 2012
BIENVENIDOS A LA CURSADA 2012 DEL ESPACIO ARTE Y COMUNICACION!
LOS ESPERO PARA DEBATIR SOBRE ARTE, CULTURA Y COMUNICACION DURANTE LO QUE NOS QUEDA DE ESTE CUATRIMESTRE!
LES DOY A TODOS LA BIENVENIDA!!!!
lunes, 7 de junio de 2010
EL PROCESO DE LA COMUNICACION
por David Berlo
Modelo de la Comunicación de Berlo
La primera aproximación teórica al proceso de la comunicación humana, propiamente tal, la constituye el modelo desarrollado por David Berlo en la década del sesenta. El propósito fundamental de su obra es identificar y analizar en detalle los diversos factores implicados en dicho proceso, bajo el supuesto de que ello permitirá aumentar la capacidad natural del hombre para enfrentar sus problemas vitales. De esta forma, Berlo desarrolla un enfoque conductista de la comunicación humana buscando establecer las bases del proceso ideal de comunicación. Este proceso ideal se refiere a cómo debería realizarse la comunicación para que esta sea realmente efectiva. Aún hoy, el modelo de Berlo representa lo que en el más amplio círculo de académicos y legos se entiende por comunicación.
El concepto de comunicación
Según Berlo, el objetivo fundamental de la comunicación es convertir al hombre en un agente efectivo que le permita alterar la relación original que existe entre su organismo y su medio circundante. El hombre se comunicaría, entonces, para influir y afectar intencionalmente en los demás.
Como el propósito de toda comunicación es producir una respuesta específica en los demás, es necesario que la persona que se comunica utilice el mensaje apropiado para expresar dicho propósito. Si conoce bien su propósito será capaz de lograr una comunicación, a la vez, eficiente y efectiva. A pesar de que este propósito no es siempre consciente o es olvidado, difícilmente se podrá dejar de comunicar.
Sin embargo, aun cuando el propósito siempre exista, hay veces en que la comunicación fracasa en su intento de afectar e influir en el otro. Básicamente, estos fracasos pueden deberse a dos motivos: 1) al desconocimiento de los propósitos, o al hábito rutinario de comunicarse, 2) a la interpretación errónea de la respuesta que la persona quiere provocar.
Ahora bien, para que exista comunicación no basta con tener el propósito de influir, sino que también es necesario emitir un mensaje que sea recibido por el otro. Debemos distinguir aquí entre receptores intencionales y no intencionales. Los receptores intencionales son aquellas personas específicas sobre las cuales intenta influir el comunicador. Los receptores no intencionales son todas aquellas personas que son afectadas por el mensaje del comunicador, aún cuando no forman parte del propósito original de éste. Son estos últimos receptores los generadores de los "malos entendidos", pues son afectados por el comunicador en forma distinta a la que pretendía. Para criticar, entonces, a un comunicador es necesario tomar en cuenta su propósito y receptores intencionales.
Puesto que toda conducta de comunicación tiene por objeto producir una determinada respuesta en una persona específica, no es posible separar el propósito y el auditorio. La manera en que el comunicador afecta a otros indicaría si ha existido o no comunicación. Cuando hay una incompatibilidad entre los propósitos de la fuente y del receptor se interrumpe la comunicación.
En este contexto, es posible distinguir dos tipos de propósitos tanto en la fuente como el receptor. Los propósitos consumatorios son aquellos que se satisfacen con la sola comunicación del mensaje, con el hecho de que éste sea recibido por el receptor. Los propósitos instrumentales, en cambio, sólo se satisfacen después de que la respuesta al mensaje ha sido utilizada para producir otras respuestas.
Modelo del proceso de comunicación
El modelo de Berlo supone que la comunicación constituye un proceso. Es decir, una estructura cuyos elementos se interrelacionan en forma dinámica y mutuamente influyente. En el proceso de comunicación no podemos identificar un principio o fin estable y constante a través del tiempo, por lo cual el modelo desarrollado corresponde al proceso de comunicación detenido arbitrariamente en un memento dado del tiempo.
En el proceso de comunicación podemos distinguir los siguientes componentes:
FUENTE DE COMUNICACION: corresponde a una persona o grupo de personas con un objetivo y una razón para comunicar.
ENCODIFICADOR: corresponde al encargado de tomar las ideas de la fuente y disponerlas en un código.
MENSAJE: corresponde al propósito de la fuente expresado de alguna forma.
CANAL: corresponde al medio o portador del mensaje, al conducto por donde se trasmite el mensaje.
DECODIFICADOR: corresponde a lo que traduce el mensaje y le da una forma que sea utilizable por el receptor.
RECEPTOR: corresponde a la persona o grupo de personas ubicadas en el otro extremo del canal y que constituyen el objetivo de la comunicación. Si no existe un receptor que responda al estimulo producido por la fuente, la comunicación no ha ocurrido.
Estos conceptos son inherentes a todo proceso de comunicación, ya sea que se trate de una conversación entre dos personas, una conferencia, etc. El carácter particular y las relaciones que se establezcan entre los diversos componentes dependerán del contexto en que la comunicación tiene lugar. En la comunicación interpersonal suele coincidir tanto la fuente con el encodificador como el decodificador con el receptor.
Fidelidad de la comunicación
El concepto de fidelidad se relaciona estrechamente con el concepto de ruido introducido por Shannon y Weaver en su Teoría de la Información. La fidelidad se refiere al grado en que el comunicador ha logrado afectar según su propósito al receptor. El ruido afecta a la fidelidad en cuanto introduce distorsiones en el mensaje enviado. La eliminación del ruido aumenta la fidelidad y, por lo tanto, la efectividad de la comunicación dependerá de la medida en que se pueda aislar el ruido.
Existen ciertos factores en los componentes de la comunicación que determinan la efectividad de esta.
Modelo de la comunicación de Berlo
FUENTE: en la fuente y encodificador se distinguen cinco factores que influyen en la fidelidad.
1. Habilidades comunicativas: se refieren a la capacidad analítica de la fuente para conocer sus propósitos y a su capacidad para encodificar los mensajes que expresen su intención. Se destaca particularmente el dominio del lenguaje, la habilidad verbal de la fuente para hablar y escribir bien. Esto supone a la vez una adecuada capacidad para pensar y reflexionar. La fidelidad de la comunicación aumentará en la medida que la fuente posea las habilidades comunicativas necesarias para encodificar con exactitud sus mensajes y expresar así sus propósitos.
2. Actitudes: la fidelidad de la comunicación se ve afectada por tres tipos de actitudes que presenta la fuente: la actitud hacia si mismo o autopercepción; la actitud hacia el tema que se trata o mensaje, y la actitud hacia el receptor. Mientras más positivas y congruentes sean estas actitudes, mayor será la fidelidad, puesto que la fuente mostrará confianza en sí misma y valorará su mensaje mientras que el receptor, al percibir una actitud positiva por parte de la fuente hacia él, tenderá a aceptar el mensaje enviado.
3. Conocimiento: se refiere al nivel de conocimiento que posee la fuente tanto con respecto al tema de su mensaje como al proceso de comunicación en sí mismo. El conocimiento acerca del proceso de comunicación afectaría la conducta de comunicación, de manera tal, que a mayor nivel de conocimiento, mayor será la fidelidad.
4. Sistema sociocultural: se refiere a la ubicación de la fuente en un contexto social y cultural determinado. Esta posición condicionará los roles que desempeña, sus expectativas, su prestigio, etc. Todo ello incide en la forma en que la fuente se comunica. En términos generales, la fidelidad de la comunicación será mayor si los contextos socioculturales de la fuente y el receptor son similares.
RECEPTOR: Respecto del decodificador-receptor, es necesario considerar que para lograr una comunicación efectiva se debe reconocer al receptor como el eslabón más importante del proceso de comunicación. No es posible hablar de comunicación si el mensaje enviado por la fuente no llega al receptor. Las funciones de fuente y receptor son complementarias e intercambiables. Aquel Individuo que en un momento dado hace de receptor, se transforma en fuente, en el momento siguiente. Por lo tanto, todas aquellas características de la fuente mencionadas anteriormente se aplican también al receptor.
MENSAJE: Al analizar los factores del mensaje que influyen en la fidelidad de la comunicación es necesario analizar el código y el tratamiento que recibe el mensaje.
1. Código: se refiere a cualquier conjunto de símbolos que pueden ser estructurados de manera que posean significado. Cada vez que se intenta comunicar se debe decidir qué código emplear para enviar el mensaje, seleccionar elementos particulares de este código y estructurarlos de manera específica. El código al cual Berlo presta mayor atención es el lenguaje hablado.
2. Contenido: se refiere al material del mensaje que es seleccionado por la fuente para expresar su propósito. En este articulo, el contenido del mensaje son todas las afirmaciones hechas, las conclusiones derivadas, los comentarios, etc. La forma que elige la fuente para disponer las afirmaciones de un mensaje constituye la estructura del contenido.
3. Tratamiento: se refiere al orden y estilo del mensaje. Corresponde a las decisiones que toma la fuente al seleccionar y estructurar el código y el contenido de una manera determinada. El tipo de receptor es uno de los factores fundamentales que debe considerar la fuente en el tratamiento que da a su mensaje. Al conocer la forma en que la fuente trata el mensaje es posible hacer inferencias acerca de los propósitos y personalidad de la fuente.
CANAL: Finalmente, es necesario considerar las características del canal durante el proceso de comunicación. El canal es definido como los sentidos a través de los cuales un decodificador receptor puede percibir el mensaje transmitido por la fuente encodificadora. La función del canal es permitir la comunicación al unir la fuente con el receptor. Todo mensaje debe ser transmitido a través de un canal. La fidelidad de la comunicación será mayor si se eligen los canales apropiados para el mensaje o si éstos se combinan, como en el caso de los mensajes audiovisuales. Los sistemas sensoriales forman parte tanto del receptor como del canal, por lo cual podrían ser considerados canales o decodificadores.
Comunicación y aprendizaje
Berlo analiza el proceso de la comunicación desde una perspectiva conductista analogándolo al modelo del aprendizaje. Describe los diferentes componentes del proceso de aprendizaje y sus respectivos componentes en la comunicación:
Componentes del Aprendizaje
Organismo
Estímulo
Percepción
Interpretación del estímulo
Respuesta manifiesta al estímulo
Consecuencia de la respuesta
Componentes de la Comunicación
Canal
Mensaje
Decodificador
Receptor/Fuente
Encodificador
Retroalimentación
Al hablar de aprendizaje, generalmente se comienza por la percepción del estímulo (decodificación del mensaje). Al describir el proceso de comunicación, en cambio, se comienza por las intenciones de la fuente (interpretación). Esto lleva, muchas veces, a pasar por alto el hecho que al analizar el proceso de aprendizaje se está hablando de comunicación.
Transfiriendo ciertos principios del aprendizaje acerca del fortalecimiento del hábito, Berlo plantea que para que la comunicación sea efectiva es necesario considerar lo siguiente:
• La relación entre el mensaje y la respuesta del receptor se fortalecerá mientras mayor sea la frecuencia con que se presente el mensaje.
• La fuente debe aislar su mensaje y receptor de otras relaciones mensaje-receptor que compiten con la primera.
• La relación entre el mensaje y la respuesta del receptor se fortalecerá. mientras mayor sea la recompensa recibida por el receptor como consecuencia de su respuesta.
• La respuesta del receptor al mensaje se verá fortalecida mientras más inmediata sea la recompensa.
• La relación entre el mensaje y la respuesta del receptor, se fortalecerá mientras menor sea la cantidad de esfuerzo percibido como necesario por el receptor, para dar la respuesta.
Comunicación y recompensa
Según Berlo, la recompensa es el elemento esencial de la efectividad de la comunicación. Las personas no responden a menos que esperen que sus respuestas sean recompensadas. De esta forma, para que la comunicación ocurra, es fundamental que el receptor este interesado en la situación de comunicación. Como fuentes o receptores el interés se reduce a satisfacer las necesidades y cumplir los propósitos.
La recompensa tiene que ser definida en el contexto del receptor que está dando una respuesta. Algunas recompensas son inmediatas y otras no, y lo que es recompensante para la fuente puede no serlo para el receptor.
En toda situación de comunicación se elige, codifica y trata el mensaje y se seleccionan los canales sobre la base de la posible recompensa para el receptor. Su respuesta será compensatoria si percibe que sus consecuencias son de su interés y aumentan su poder para Influir.
Berlo sugiere que un deseo básico del hombre es reducir la incertidumbre, imponer una estructura al mundo y procurar que ésta sea consistente. La comunicación serviría a este deseo y la reducción de incertidumbre seria uno de sus efectos recompensantes. La efectividad de la comunicación puede ser incrementada aumentando la recompensa y disminuyendo el esfuerzo requerido para la respuesta que se desea provocar en el receptor.
Comunicación y retroalimentación
Las consecuencias de la respuesta no sólo actúan como recompensa para el receptor, sino también como una retroalimentación para la fuente. La retroalimentación se refiere a la re-entrada del mensaje modificado a la fuente. Es decir, cuando una fuente de comunicación decodifica el mensaje que encodifica o el mensaje vuelve a ser colocado dentro de su sistema, tenemos lo que se llama retroalimentación. Esto es lo que sucede, por ejemplo, cuando las palabras pronunciadas a través de un micrófono salen por los parlantes y vuelven a colarse en el micrófono produciéndose, generalmente, cierta distorsión del sonido. Es por esto que en ciertos sistemas de comunicación, como los amplificadores, la retroalimentación es evitada. En el proceso de comunicación humana, en cambio, la retroalimentación constituye un factor que ayuda a aumentar la fidelidad al transmitir los mensajes.
La retroalimentación permite a la fuente verificar la comunicación al decodificar sus propios mensajes y asegurarse de que ha encodificado de acuerdo a sus propósitos. En caso contrario, puede corregirse enviando un mensaje más preciso.
La retroalimentación supone una influencia mutua entre fuente y receptor, cada uno encodifica sus mensajes y decodifica los mensajes del otro. Tomando como punto de referencia a la fuente. La reacción del receptor permite que éste determine su propio éxito. La fuente utiliza la reacción del receptor como verificación de su mensaje y como guía de sus mensajes futuros.
La retroalimentación permite que la fuente controle el tipo de mensaje que envía el receptor. Cuando la fuente recibe retroalimentación que le indica que ha provocado la respuesta deseada en el receptor y que ésta es recompensante para él, continúa produciendo el mismo tipo de mensaje. Si la retroalimentación le indica que el mensaje enviado no ha provocado el efecto esperado podrá, eventualmente, cambiar de mensaje.
Es posible distinguir las diferentes situaciones de comunicación por la facilidad con que es obtenida la retroalimentación.
En la comunicación de persona a persona la retroalimentación es máxima. Básicamente, por la cercanía física de la fuente y el receptor, y por la variedad de canales de comunicación disponibles. En los medios de comunicación de masas (T.V., diario, radio, etc.) en cambio, la probabilidad de obtener una retroalimentación inmediata es mucho menor. Esto se traduce en que la fuente demore en cambiar sus mensajes.
La retroalimentación constituye uno de los factores fundamentales en la efectividad del proceso de comunicación, puesto que permite que la fuente, a partir de las respuestas del receptor, controle y precise sus mensajes para lograr su propósito original.
Comunicación y expectativas
El proceso de comunicación humana no sólo se reduce a una interdependencia física o de respuestas entre la fuente y el receptor, sino que también implica un conjunto de predicciones, por ambas partes, con respecto a la forma en que el otro habrá de responder al mensaje. Todo comunicador tiene una imagen de su receptor, prevé posibles respuestas e intenta predecirlas antes que ocurran. Los receptores, por su parte, seleccionan los mensajes de acuerdo a la imagen que se han formado de la fuente y a sus expectativas en relación al tipo de mensajes que esta emitirá.
Cuando las personas desarrollan expectativas y hacen predicciones se está suponiendo que poseen empatía o la capacidad de proyectarse en la personalidad de otros. La empatía permite al hombre anticipar o conjeturar con respecto a las relaciones entre ciertas conductas propias, conductas subsiguientes en otras personas y conductas subsiguientes propias.
Según Berlo, la capacidad empática se desarrolla a partir del desempeño de roles. Durante su desarrollo el niño desempeña los roles de otro sin interpretarlo; luego los comienza a comprender para después situarse simbólicamente en el lugar del otro; finalmente, los generaliza y asume estos roles abstractos como concepto de sí mismo. Al suponer que los demás son iguales a él comienza a hacer inferencias sobre sus estados internos a partir de sus respuestas a sus mensajes.
Para Berlo, la interacción empática es el ideal de la comunicación, es el fin hacia donde tiende la comunicación humana. Cuando dos personas interactúan para comunicarse, tratan de situarse en el lugar del otro, de percibir el mundo en la misma forma que lo hace el otro, de prever la manera en que se comportará el otro. La comunicación tiene como objeto la interacción, el asumir recíprocamente el rol del otro, el obtener una perfecta combinación de sí mismo y el otro. A medida que la interacción crece, las expectativas se tornan perfectamente interdependientes y se busca anticipar, predecir y comportarse de acuerdo a las necesidades mutuas.
Comunicación y Sistema social
La empatía constituye un factor importante en la efectividad de la comunicación; sin embargo, cuando la situación de comunicación presenta ciertas características, como ser poca interacción previa, falta de motivación personal, aumento del tamaño grupal, etc., el conocimiento de la composición y mecanismos del sistema social serán de utilidad para hacer predicciones sobre la forma en que los miembros de dicho sistema social habrán de comunicarse entre sí.
Los sistemas sociales se generan a partir de un proceso de comunicación en que los hombres coordinan sus comportamientos para lograr sus propósitos. La posibilidad de comunicación aumenta, entonces, la probabilidad de desarrollo social.
Una vez formado el sistema social, éste determina el proceso de comunicación entre sus miembros. Afecta el cómo, por qué, para quien y con que efectos se produce la comunicación. Este es un proceso interdependiente, en el cual, la comunicación va afectando al sistema social y éste, a su vez, afecta la comunicación.
El sistema social proporciona herramientas para mejorar la efectividad de la comunicación. El conocimiento del sistema social en que se inscribe una situación de comunicación determinada, permite hacer predicciones acertadas sobre el otro, basándose sólo en los roles que desempeña en dicho sistema. No es necesario un gran nivel de interacción, conocimiento o empatía con el otro. Su posición dentro del sistema social permite anticipar sus habilidades comunicativas, conocimientos y actitudes, y, por lo tanto, predecir su respuesta a un mensaje determinado.
Comunicación y problemas de predicción
El proceso de comunicación se ve dificultado cuando existen ambigüedades o conflictos entre las expectativas de la fuente y el receptor. La predicción de una conducta, de acuerdo al rol de la persona, supone una coherencia entre las características prescriptivas ("debe"), descriptivas y de expectativas de dicho rol. Cuando éstas difieren entre sí la comunicación se ve interrumpida.
Siempre que se inicia una comunicación es necesario tener en cuenta los propósitos propios y los de quienes se hallan en el sistema. La ambigüedad o rigidez en la autoridad que acompaña a cada rol afecta la fidelidad de la comunicación.
Finalmente, el posible receptor en una situación de comunicación pertenece a diferentes grupos dentro del sistema social que le sirven como referencia para el desempeño de su rol. En este sentido, la fuente tendrá problemas al predecir la respuesta a su mensaje, puesto que no sabe cuál será el conjunto de normas y valores que prevalecerá en el receptor al emitir su respuesta. Asimismo, el receptor tendrá problemas para emitir una respuesta inmediata si las normas de sus diferentes grupos de referencia entran en conflicto o son ambiguas. Todo esto afecta la efectividad de la comunicación, cuando las predicciones se hacen sobre la base de los roles dentro de un sistema social mayor.
Modelo de la Comunicación de Berlo
La primera aproximación teórica al proceso de la comunicación humana, propiamente tal, la constituye el modelo desarrollado por David Berlo en la década del sesenta. El propósito fundamental de su obra es identificar y analizar en detalle los diversos factores implicados en dicho proceso, bajo el supuesto de que ello permitirá aumentar la capacidad natural del hombre para enfrentar sus problemas vitales. De esta forma, Berlo desarrolla un enfoque conductista de la comunicación humana buscando establecer las bases del proceso ideal de comunicación. Este proceso ideal se refiere a cómo debería realizarse la comunicación para que esta sea realmente efectiva. Aún hoy, el modelo de Berlo representa lo que en el más amplio círculo de académicos y legos se entiende por comunicación.
El concepto de comunicación
Según Berlo, el objetivo fundamental de la comunicación es convertir al hombre en un agente efectivo que le permita alterar la relación original que existe entre su organismo y su medio circundante. El hombre se comunicaría, entonces, para influir y afectar intencionalmente en los demás.
Como el propósito de toda comunicación es producir una respuesta específica en los demás, es necesario que la persona que se comunica utilice el mensaje apropiado para expresar dicho propósito. Si conoce bien su propósito será capaz de lograr una comunicación, a la vez, eficiente y efectiva. A pesar de que este propósito no es siempre consciente o es olvidado, difícilmente se podrá dejar de comunicar.
Sin embargo, aun cuando el propósito siempre exista, hay veces en que la comunicación fracasa en su intento de afectar e influir en el otro. Básicamente, estos fracasos pueden deberse a dos motivos: 1) al desconocimiento de los propósitos, o al hábito rutinario de comunicarse, 2) a la interpretación errónea de la respuesta que la persona quiere provocar.
Ahora bien, para que exista comunicación no basta con tener el propósito de influir, sino que también es necesario emitir un mensaje que sea recibido por el otro. Debemos distinguir aquí entre receptores intencionales y no intencionales. Los receptores intencionales son aquellas personas específicas sobre las cuales intenta influir el comunicador. Los receptores no intencionales son todas aquellas personas que son afectadas por el mensaje del comunicador, aún cuando no forman parte del propósito original de éste. Son estos últimos receptores los generadores de los "malos entendidos", pues son afectados por el comunicador en forma distinta a la que pretendía. Para criticar, entonces, a un comunicador es necesario tomar en cuenta su propósito y receptores intencionales.
Puesto que toda conducta de comunicación tiene por objeto producir una determinada respuesta en una persona específica, no es posible separar el propósito y el auditorio. La manera en que el comunicador afecta a otros indicaría si ha existido o no comunicación. Cuando hay una incompatibilidad entre los propósitos de la fuente y del receptor se interrumpe la comunicación.
En este contexto, es posible distinguir dos tipos de propósitos tanto en la fuente como el receptor. Los propósitos consumatorios son aquellos que se satisfacen con la sola comunicación del mensaje, con el hecho de que éste sea recibido por el receptor. Los propósitos instrumentales, en cambio, sólo se satisfacen después de que la respuesta al mensaje ha sido utilizada para producir otras respuestas.
Modelo del proceso de comunicación
El modelo de Berlo supone que la comunicación constituye un proceso. Es decir, una estructura cuyos elementos se interrelacionan en forma dinámica y mutuamente influyente. En el proceso de comunicación no podemos identificar un principio o fin estable y constante a través del tiempo, por lo cual el modelo desarrollado corresponde al proceso de comunicación detenido arbitrariamente en un memento dado del tiempo.
En el proceso de comunicación podemos distinguir los siguientes componentes:
FUENTE DE COMUNICACION: corresponde a una persona o grupo de personas con un objetivo y una razón para comunicar.
ENCODIFICADOR: corresponde al encargado de tomar las ideas de la fuente y disponerlas en un código.
MENSAJE: corresponde al propósito de la fuente expresado de alguna forma.
CANAL: corresponde al medio o portador del mensaje, al conducto por donde se trasmite el mensaje.
DECODIFICADOR: corresponde a lo que traduce el mensaje y le da una forma que sea utilizable por el receptor.
RECEPTOR: corresponde a la persona o grupo de personas ubicadas en el otro extremo del canal y que constituyen el objetivo de la comunicación. Si no existe un receptor que responda al estimulo producido por la fuente, la comunicación no ha ocurrido.
Estos conceptos son inherentes a todo proceso de comunicación, ya sea que se trate de una conversación entre dos personas, una conferencia, etc. El carácter particular y las relaciones que se establezcan entre los diversos componentes dependerán del contexto en que la comunicación tiene lugar. En la comunicación interpersonal suele coincidir tanto la fuente con el encodificador como el decodificador con el receptor.
Fidelidad de la comunicación
El concepto de fidelidad se relaciona estrechamente con el concepto de ruido introducido por Shannon y Weaver en su Teoría de la Información. La fidelidad se refiere al grado en que el comunicador ha logrado afectar según su propósito al receptor. El ruido afecta a la fidelidad en cuanto introduce distorsiones en el mensaje enviado. La eliminación del ruido aumenta la fidelidad y, por lo tanto, la efectividad de la comunicación dependerá de la medida en que se pueda aislar el ruido.
Existen ciertos factores en los componentes de la comunicación que determinan la efectividad de esta.
Modelo de la comunicación de Berlo
FUENTE: en la fuente y encodificador se distinguen cinco factores que influyen en la fidelidad.
1. Habilidades comunicativas: se refieren a la capacidad analítica de la fuente para conocer sus propósitos y a su capacidad para encodificar los mensajes que expresen su intención. Se destaca particularmente el dominio del lenguaje, la habilidad verbal de la fuente para hablar y escribir bien. Esto supone a la vez una adecuada capacidad para pensar y reflexionar. La fidelidad de la comunicación aumentará en la medida que la fuente posea las habilidades comunicativas necesarias para encodificar con exactitud sus mensajes y expresar así sus propósitos.
2. Actitudes: la fidelidad de la comunicación se ve afectada por tres tipos de actitudes que presenta la fuente: la actitud hacia si mismo o autopercepción; la actitud hacia el tema que se trata o mensaje, y la actitud hacia el receptor. Mientras más positivas y congruentes sean estas actitudes, mayor será la fidelidad, puesto que la fuente mostrará confianza en sí misma y valorará su mensaje mientras que el receptor, al percibir una actitud positiva por parte de la fuente hacia él, tenderá a aceptar el mensaje enviado.
3. Conocimiento: se refiere al nivel de conocimiento que posee la fuente tanto con respecto al tema de su mensaje como al proceso de comunicación en sí mismo. El conocimiento acerca del proceso de comunicación afectaría la conducta de comunicación, de manera tal, que a mayor nivel de conocimiento, mayor será la fidelidad.
4. Sistema sociocultural: se refiere a la ubicación de la fuente en un contexto social y cultural determinado. Esta posición condicionará los roles que desempeña, sus expectativas, su prestigio, etc. Todo ello incide en la forma en que la fuente se comunica. En términos generales, la fidelidad de la comunicación será mayor si los contextos socioculturales de la fuente y el receptor son similares.
RECEPTOR: Respecto del decodificador-receptor, es necesario considerar que para lograr una comunicación efectiva se debe reconocer al receptor como el eslabón más importante del proceso de comunicación. No es posible hablar de comunicación si el mensaje enviado por la fuente no llega al receptor. Las funciones de fuente y receptor son complementarias e intercambiables. Aquel Individuo que en un momento dado hace de receptor, se transforma en fuente, en el momento siguiente. Por lo tanto, todas aquellas características de la fuente mencionadas anteriormente se aplican también al receptor.
MENSAJE: Al analizar los factores del mensaje que influyen en la fidelidad de la comunicación es necesario analizar el código y el tratamiento que recibe el mensaje.
1. Código: se refiere a cualquier conjunto de símbolos que pueden ser estructurados de manera que posean significado. Cada vez que se intenta comunicar se debe decidir qué código emplear para enviar el mensaje, seleccionar elementos particulares de este código y estructurarlos de manera específica. El código al cual Berlo presta mayor atención es el lenguaje hablado.
2. Contenido: se refiere al material del mensaje que es seleccionado por la fuente para expresar su propósito. En este articulo, el contenido del mensaje son todas las afirmaciones hechas, las conclusiones derivadas, los comentarios, etc. La forma que elige la fuente para disponer las afirmaciones de un mensaje constituye la estructura del contenido.
3. Tratamiento: se refiere al orden y estilo del mensaje. Corresponde a las decisiones que toma la fuente al seleccionar y estructurar el código y el contenido de una manera determinada. El tipo de receptor es uno de los factores fundamentales que debe considerar la fuente en el tratamiento que da a su mensaje. Al conocer la forma en que la fuente trata el mensaje es posible hacer inferencias acerca de los propósitos y personalidad de la fuente.
CANAL: Finalmente, es necesario considerar las características del canal durante el proceso de comunicación. El canal es definido como los sentidos a través de los cuales un decodificador receptor puede percibir el mensaje transmitido por la fuente encodificadora. La función del canal es permitir la comunicación al unir la fuente con el receptor. Todo mensaje debe ser transmitido a través de un canal. La fidelidad de la comunicación será mayor si se eligen los canales apropiados para el mensaje o si éstos se combinan, como en el caso de los mensajes audiovisuales. Los sistemas sensoriales forman parte tanto del receptor como del canal, por lo cual podrían ser considerados canales o decodificadores.
Comunicación y aprendizaje
Berlo analiza el proceso de la comunicación desde una perspectiva conductista analogándolo al modelo del aprendizaje. Describe los diferentes componentes del proceso de aprendizaje y sus respectivos componentes en la comunicación:
Componentes del Aprendizaje
Organismo
Estímulo
Percepción
Interpretación del estímulo
Respuesta manifiesta al estímulo
Consecuencia de la respuesta
Componentes de la Comunicación
Canal
Mensaje
Decodificador
Receptor/Fuente
Encodificador
Retroalimentación
Al hablar de aprendizaje, generalmente se comienza por la percepción del estímulo (decodificación del mensaje). Al describir el proceso de comunicación, en cambio, se comienza por las intenciones de la fuente (interpretación). Esto lleva, muchas veces, a pasar por alto el hecho que al analizar el proceso de aprendizaje se está hablando de comunicación.
Transfiriendo ciertos principios del aprendizaje acerca del fortalecimiento del hábito, Berlo plantea que para que la comunicación sea efectiva es necesario considerar lo siguiente:
• La relación entre el mensaje y la respuesta del receptor se fortalecerá mientras mayor sea la frecuencia con que se presente el mensaje.
• La fuente debe aislar su mensaje y receptor de otras relaciones mensaje-receptor que compiten con la primera.
• La relación entre el mensaje y la respuesta del receptor se fortalecerá. mientras mayor sea la recompensa recibida por el receptor como consecuencia de su respuesta.
• La respuesta del receptor al mensaje se verá fortalecida mientras más inmediata sea la recompensa.
• La relación entre el mensaje y la respuesta del receptor, se fortalecerá mientras menor sea la cantidad de esfuerzo percibido como necesario por el receptor, para dar la respuesta.
Comunicación y recompensa
Según Berlo, la recompensa es el elemento esencial de la efectividad de la comunicación. Las personas no responden a menos que esperen que sus respuestas sean recompensadas. De esta forma, para que la comunicación ocurra, es fundamental que el receptor este interesado en la situación de comunicación. Como fuentes o receptores el interés se reduce a satisfacer las necesidades y cumplir los propósitos.
La recompensa tiene que ser definida en el contexto del receptor que está dando una respuesta. Algunas recompensas son inmediatas y otras no, y lo que es recompensante para la fuente puede no serlo para el receptor.
En toda situación de comunicación se elige, codifica y trata el mensaje y se seleccionan los canales sobre la base de la posible recompensa para el receptor. Su respuesta será compensatoria si percibe que sus consecuencias son de su interés y aumentan su poder para Influir.
Berlo sugiere que un deseo básico del hombre es reducir la incertidumbre, imponer una estructura al mundo y procurar que ésta sea consistente. La comunicación serviría a este deseo y la reducción de incertidumbre seria uno de sus efectos recompensantes. La efectividad de la comunicación puede ser incrementada aumentando la recompensa y disminuyendo el esfuerzo requerido para la respuesta que se desea provocar en el receptor.
Comunicación y retroalimentación
Las consecuencias de la respuesta no sólo actúan como recompensa para el receptor, sino también como una retroalimentación para la fuente. La retroalimentación se refiere a la re-entrada del mensaje modificado a la fuente. Es decir, cuando una fuente de comunicación decodifica el mensaje que encodifica o el mensaje vuelve a ser colocado dentro de su sistema, tenemos lo que se llama retroalimentación. Esto es lo que sucede, por ejemplo, cuando las palabras pronunciadas a través de un micrófono salen por los parlantes y vuelven a colarse en el micrófono produciéndose, generalmente, cierta distorsión del sonido. Es por esto que en ciertos sistemas de comunicación, como los amplificadores, la retroalimentación es evitada. En el proceso de comunicación humana, en cambio, la retroalimentación constituye un factor que ayuda a aumentar la fidelidad al transmitir los mensajes.
La retroalimentación permite a la fuente verificar la comunicación al decodificar sus propios mensajes y asegurarse de que ha encodificado de acuerdo a sus propósitos. En caso contrario, puede corregirse enviando un mensaje más preciso.
La retroalimentación supone una influencia mutua entre fuente y receptor, cada uno encodifica sus mensajes y decodifica los mensajes del otro. Tomando como punto de referencia a la fuente. La reacción del receptor permite que éste determine su propio éxito. La fuente utiliza la reacción del receptor como verificación de su mensaje y como guía de sus mensajes futuros.
La retroalimentación permite que la fuente controle el tipo de mensaje que envía el receptor. Cuando la fuente recibe retroalimentación que le indica que ha provocado la respuesta deseada en el receptor y que ésta es recompensante para él, continúa produciendo el mismo tipo de mensaje. Si la retroalimentación le indica que el mensaje enviado no ha provocado el efecto esperado podrá, eventualmente, cambiar de mensaje.
Es posible distinguir las diferentes situaciones de comunicación por la facilidad con que es obtenida la retroalimentación.
En la comunicación de persona a persona la retroalimentación es máxima. Básicamente, por la cercanía física de la fuente y el receptor, y por la variedad de canales de comunicación disponibles. En los medios de comunicación de masas (T.V., diario, radio, etc.) en cambio, la probabilidad de obtener una retroalimentación inmediata es mucho menor. Esto se traduce en que la fuente demore en cambiar sus mensajes.
La retroalimentación constituye uno de los factores fundamentales en la efectividad del proceso de comunicación, puesto que permite que la fuente, a partir de las respuestas del receptor, controle y precise sus mensajes para lograr su propósito original.
Comunicación y expectativas
El proceso de comunicación humana no sólo se reduce a una interdependencia física o de respuestas entre la fuente y el receptor, sino que también implica un conjunto de predicciones, por ambas partes, con respecto a la forma en que el otro habrá de responder al mensaje. Todo comunicador tiene una imagen de su receptor, prevé posibles respuestas e intenta predecirlas antes que ocurran. Los receptores, por su parte, seleccionan los mensajes de acuerdo a la imagen que se han formado de la fuente y a sus expectativas en relación al tipo de mensajes que esta emitirá.
Cuando las personas desarrollan expectativas y hacen predicciones se está suponiendo que poseen empatía o la capacidad de proyectarse en la personalidad de otros. La empatía permite al hombre anticipar o conjeturar con respecto a las relaciones entre ciertas conductas propias, conductas subsiguientes en otras personas y conductas subsiguientes propias.
Según Berlo, la capacidad empática se desarrolla a partir del desempeño de roles. Durante su desarrollo el niño desempeña los roles de otro sin interpretarlo; luego los comienza a comprender para después situarse simbólicamente en el lugar del otro; finalmente, los generaliza y asume estos roles abstractos como concepto de sí mismo. Al suponer que los demás son iguales a él comienza a hacer inferencias sobre sus estados internos a partir de sus respuestas a sus mensajes.
Para Berlo, la interacción empática es el ideal de la comunicación, es el fin hacia donde tiende la comunicación humana. Cuando dos personas interactúan para comunicarse, tratan de situarse en el lugar del otro, de percibir el mundo en la misma forma que lo hace el otro, de prever la manera en que se comportará el otro. La comunicación tiene como objeto la interacción, el asumir recíprocamente el rol del otro, el obtener una perfecta combinación de sí mismo y el otro. A medida que la interacción crece, las expectativas se tornan perfectamente interdependientes y se busca anticipar, predecir y comportarse de acuerdo a las necesidades mutuas.
Comunicación y Sistema social
La empatía constituye un factor importante en la efectividad de la comunicación; sin embargo, cuando la situación de comunicación presenta ciertas características, como ser poca interacción previa, falta de motivación personal, aumento del tamaño grupal, etc., el conocimiento de la composición y mecanismos del sistema social serán de utilidad para hacer predicciones sobre la forma en que los miembros de dicho sistema social habrán de comunicarse entre sí.
Los sistemas sociales se generan a partir de un proceso de comunicación en que los hombres coordinan sus comportamientos para lograr sus propósitos. La posibilidad de comunicación aumenta, entonces, la probabilidad de desarrollo social.
Una vez formado el sistema social, éste determina el proceso de comunicación entre sus miembros. Afecta el cómo, por qué, para quien y con que efectos se produce la comunicación. Este es un proceso interdependiente, en el cual, la comunicación va afectando al sistema social y éste, a su vez, afecta la comunicación.
El sistema social proporciona herramientas para mejorar la efectividad de la comunicación. El conocimiento del sistema social en que se inscribe una situación de comunicación determinada, permite hacer predicciones acertadas sobre el otro, basándose sólo en los roles que desempeña en dicho sistema. No es necesario un gran nivel de interacción, conocimiento o empatía con el otro. Su posición dentro del sistema social permite anticipar sus habilidades comunicativas, conocimientos y actitudes, y, por lo tanto, predecir su respuesta a un mensaje determinado.
Comunicación y problemas de predicción
El proceso de comunicación se ve dificultado cuando existen ambigüedades o conflictos entre las expectativas de la fuente y el receptor. La predicción de una conducta, de acuerdo al rol de la persona, supone una coherencia entre las características prescriptivas ("debe"), descriptivas y de expectativas de dicho rol. Cuando éstas difieren entre sí la comunicación se ve interrumpida.
Siempre que se inicia una comunicación es necesario tener en cuenta los propósitos propios y los de quienes se hallan en el sistema. La ambigüedad o rigidez en la autoridad que acompaña a cada rol afecta la fidelidad de la comunicación.
Finalmente, el posible receptor en una situación de comunicación pertenece a diferentes grupos dentro del sistema social que le sirven como referencia para el desempeño de su rol. En este sentido, la fuente tendrá problemas al predecir la respuesta a su mensaje, puesto que no sabe cuál será el conjunto de normas y valores que prevalecerá en el receptor al emitir su respuesta. Asimismo, el receptor tendrá problemas para emitir una respuesta inmediata si las normas de sus diferentes grupos de referencia entran en conflicto o son ambiguas. Todo esto afecta la efectividad de la comunicación, cuando las predicciones se hacen sobre la base de los roles dentro de un sistema social mayor.
jueves, 27 de mayo de 2010
DANZA - TEATRO
por Vivian Luz*
La definición más generalizada del término danza-teatro (tanztheater) nos remite a la unión de la danza "genuina" y los métodos del teatro creando una nueva, única forma de danza que en contraste con el ballet clásico se distingue por una fuerte referencia a la realidad.
El término ya había sido utilizado por miembros del movimiento expresionista alemán de los años 20 que deseaban distanciarse de las tradiciones del ballet clásico. Rudolf van Laban el teórico más importante de la danza expresionista utiliza el término por primera vez proponiendo un arte interdisciplinario para acceder a una nueva euritmia.
El tanztheater acude desde lo formal a la palabra, el canto, la música en vivo, el teatro, el movimiento en su más amplia acepción interpretado por bailarines entrenados, encadenando tiempo, espacio, escenografía, luces, trajes, acciones físicas y vocales, objetos en torno a una reflexión existencial que se traduce en un tema concreto. Generalmente no hay un diagrama narrativo, sino la presentación de situaciones escénicas referidas a los conflictos humanos y estimulando al espectador a identificarse y reflexionar sobre ciertas líneas de pensamiento.
La danza expresionista alemana -paralelamente con la danza Butoh reflejó una visión cósmica y espiritual del hombre y el Universo y al mismo tiempo denunció las atrocidades provocadas por la torpeza humana. El dolor fue transformado en una propuesta estética.
La Volkswang Schule, de donde provienen Pina Bausch, Susanne Linke, Reinhilde Hoffman rescata la danza teatro de aquel origen expresionista y la transforma en manifestación contemporánea.
A menudo los autores parecen filosofar mientras actúan oscilando entre lo visceral y la razón como respuesta al desconcierto que genera la visión del mundo.
Surgen obsesiones escénicas que son propias de la época: la soledad, las desigualdades entre el hombre y la mujer, la injusticia social, las matanzas, la violencia, la ausencia de amor, la individualidad, el hombre atrapado por sus profundidades más oscuras. Las mismas que desde otra perspectiva, comienza a abordar el psicoanálisis.
En Europa y luego en Latinoamérica el neoexpresionismo encarnado por la danza teatro implica una vuelta al humanismo. Es un compromiso, no una forma de entretenimiento ni una exhibición técnica.
El bailarín atraviesa el puente entre danza pura y danza teatro con múltiples dificultades: conciliar la técnica impersonal, con la búsqueda de una identidad particular, que aúne el relámpago emocional que es la danza con el detalle y precisión de las motivaciones de una dramaturgia.
Sus movimientos son siempre gestualizaciones contundentes que alternan con actitudes dramáticas, con caídas, golpes, saltos, colapsos.
La danza norteamericana, por el contrario, en la mayoría de los casos y a partir de los años sesenta prefirió quedarse en el alarde técnico de los intérpretes sin involucrarse en barroquismos afectivos.
De hecho, en el ámbito de los Estados Unidos la reacción contra la vertiente expresionista encarnada en su momento por la escuela de Martha Graham, consistió en el vuelco hacia las concepciones posmodernas.
La gran diferencia entre el postmodernismo y la danza teatro es básicamente el contenido humano, social, histórico y filosófico reunidos en la dramaturgia personal del coreógrafo, su visión del mundo. Frente a la consigna motion/not emotion, Pina Bausch sostenía que no le interesaba saber cómo se mueve la gente sino qué los mueve. Su obra desde 1973 fue una oposición a la formalidad y banalidad excesivas de la época.
Ya entrado el siglo XXI, subsisten las grandes preguntas del hombre ante una realidad por momentos apocalíptica. La tecnología irrumpe en el mundo del arte con más o menos vigor de acuerdo al acceso dispar a la misma de las distintas zonas del mundo. Nace así la multimedia que promueve el arte interdisciplinario, integrando video, músicas de vanguardia, lo verbal, la moda, enriqueciendo los escenarios en forma sorprendente. Sin embargo en muchos casos a pesar de la tensión dramática, el acento está puesto en lo visual, lo puramente cinético, lo novedoso y el intérprete queda desprovisto de rostro.
En nuestro país, la influencia alemana ha sido intensa desde la presencia de Dore Hoyer, formadora de una generación de talentosos coreógrafos, y continúa el impacto con la llegada de las compañías de Pina Bausch y Susanne Linke que reforzaron nuestra particular aproximación a la danza teatro. Actualmente el registro temático se ha ampliado hacia el humor, la ironía, el grotesco conservando las preocupaciones de origen que logran hacer sobrevivir la individualidad y sensibilidad del intérprete.
De todos modos el término danza-teatro es instrumental y como tal debe ser usado con relativa flexibilidad, ya que en la realidad los compartimentos categóricos se desflecan, se penetran unos a otros, interactuando y generando obras multifacéticos, que desbordan cualquier intento de etiquetamiento.
Conviven múltiples propuestas abiertas a todo tipo de técnicas corporales desde la danza clásica hasta el fly low, desde la actuación hasta la improvisación más íntima, desde las técnicas orientales (butoh, yoga) hasta la destreza más indómita, herramientas que encauzan la imaginación audaz y caudalosa del coreógrafo.
Un común denominador distingue en todo caso a la poética de las propuestas locales: por debajo de este despliegue de técnicas y recursos, subyace la necesidad de expresión de la conflictividad humana, que caracteriza la danza- teatro aún a principios de este nuevo siglo.
*Directora- Coreógrafa- Bailarina- Docente y Miembro de la Comisión Directiva CoCoa DaTei (coreógrafos contemporáneos asociados- Danza- Teatro)
La definición más generalizada del término danza-teatro (tanztheater) nos remite a la unión de la danza "genuina" y los métodos del teatro creando una nueva, única forma de danza que en contraste con el ballet clásico se distingue por una fuerte referencia a la realidad.
El término ya había sido utilizado por miembros del movimiento expresionista alemán de los años 20 que deseaban distanciarse de las tradiciones del ballet clásico. Rudolf van Laban el teórico más importante de la danza expresionista utiliza el término por primera vez proponiendo un arte interdisciplinario para acceder a una nueva euritmia.
El tanztheater acude desde lo formal a la palabra, el canto, la música en vivo, el teatro, el movimiento en su más amplia acepción interpretado por bailarines entrenados, encadenando tiempo, espacio, escenografía, luces, trajes, acciones físicas y vocales, objetos en torno a una reflexión existencial que se traduce en un tema concreto. Generalmente no hay un diagrama narrativo, sino la presentación de situaciones escénicas referidas a los conflictos humanos y estimulando al espectador a identificarse y reflexionar sobre ciertas líneas de pensamiento.
La danza expresionista alemana -paralelamente con la danza Butoh reflejó una visión cósmica y espiritual del hombre y el Universo y al mismo tiempo denunció las atrocidades provocadas por la torpeza humana. El dolor fue transformado en una propuesta estética.
La Volkswang Schule, de donde provienen Pina Bausch, Susanne Linke, Reinhilde Hoffman rescata la danza teatro de aquel origen expresionista y la transforma en manifestación contemporánea.
A menudo los autores parecen filosofar mientras actúan oscilando entre lo visceral y la razón como respuesta al desconcierto que genera la visión del mundo.
Surgen obsesiones escénicas que son propias de la época: la soledad, las desigualdades entre el hombre y la mujer, la injusticia social, las matanzas, la violencia, la ausencia de amor, la individualidad, el hombre atrapado por sus profundidades más oscuras. Las mismas que desde otra perspectiva, comienza a abordar el psicoanálisis.
En Europa y luego en Latinoamérica el neoexpresionismo encarnado por la danza teatro implica una vuelta al humanismo. Es un compromiso, no una forma de entretenimiento ni una exhibición técnica.
El bailarín atraviesa el puente entre danza pura y danza teatro con múltiples dificultades: conciliar la técnica impersonal, con la búsqueda de una identidad particular, que aúne el relámpago emocional que es la danza con el detalle y precisión de las motivaciones de una dramaturgia.
Sus movimientos son siempre gestualizaciones contundentes que alternan con actitudes dramáticas, con caídas, golpes, saltos, colapsos.
La danza norteamericana, por el contrario, en la mayoría de los casos y a partir de los años sesenta prefirió quedarse en el alarde técnico de los intérpretes sin involucrarse en barroquismos afectivos.
De hecho, en el ámbito de los Estados Unidos la reacción contra la vertiente expresionista encarnada en su momento por la escuela de Martha Graham, consistió en el vuelco hacia las concepciones posmodernas.
La gran diferencia entre el postmodernismo y la danza teatro es básicamente el contenido humano, social, histórico y filosófico reunidos en la dramaturgia personal del coreógrafo, su visión del mundo. Frente a la consigna motion/not emotion, Pina Bausch sostenía que no le interesaba saber cómo se mueve la gente sino qué los mueve. Su obra desde 1973 fue una oposición a la formalidad y banalidad excesivas de la época.
Ya entrado el siglo XXI, subsisten las grandes preguntas del hombre ante una realidad por momentos apocalíptica. La tecnología irrumpe en el mundo del arte con más o menos vigor de acuerdo al acceso dispar a la misma de las distintas zonas del mundo. Nace así la multimedia que promueve el arte interdisciplinario, integrando video, músicas de vanguardia, lo verbal, la moda, enriqueciendo los escenarios en forma sorprendente. Sin embargo en muchos casos a pesar de la tensión dramática, el acento está puesto en lo visual, lo puramente cinético, lo novedoso y el intérprete queda desprovisto de rostro.
En nuestro país, la influencia alemana ha sido intensa desde la presencia de Dore Hoyer, formadora de una generación de talentosos coreógrafos, y continúa el impacto con la llegada de las compañías de Pina Bausch y Susanne Linke que reforzaron nuestra particular aproximación a la danza teatro. Actualmente el registro temático se ha ampliado hacia el humor, la ironía, el grotesco conservando las preocupaciones de origen que logran hacer sobrevivir la individualidad y sensibilidad del intérprete.
De todos modos el término danza-teatro es instrumental y como tal debe ser usado con relativa flexibilidad, ya que en la realidad los compartimentos categóricos se desflecan, se penetran unos a otros, interactuando y generando obras multifacéticos, que desbordan cualquier intento de etiquetamiento.
Conviven múltiples propuestas abiertas a todo tipo de técnicas corporales desde la danza clásica hasta el fly low, desde la actuación hasta la improvisación más íntima, desde las técnicas orientales (butoh, yoga) hasta la destreza más indómita, herramientas que encauzan la imaginación audaz y caudalosa del coreógrafo.
Un común denominador distingue en todo caso a la poética de las propuestas locales: por debajo de este despliegue de técnicas y recursos, subyace la necesidad de expresión de la conflictividad humana, que caracteriza la danza- teatro aún a principios de este nuevo siglo.
*Directora- Coreógrafa- Bailarina- Docente y Miembro de la Comisión Directiva CoCoa DaTei (coreógrafos contemporáneos asociados- Danza- Teatro)
jueves, 8 de abril de 2010
PROGRAMACION DEL ESPACIO CURRICULAR: “ARTE Y COMUNICACIÓN”
Justificación:
En la actualidad, nuestro sistema económico y político, es lo que define las transformaciones en lo social, y estas transformaciones a través de los medios de comunicación, repercuten fuertemente en todos los ámbitos que constituyen la realidad social del individuo.
La concepción misma de la realidad se transforma desde todos los aspectos y toma singularmente en ciertos casos una postura crítica respecto al paradigma vigente y hace replantear las significaciones convenidas en el paradigma de la cultura hegemónica.
El arte entendido como forma social de expresión del hombre como ser simbólico, toma parte en este complejo proceso y surge como una necesidad de expresarse en este contexto de una forma alternativa siempre, a través del tiempo.
Para entender estas transformaciones se hace imprescindible el abordaje al análisis de estas formas artísticas actuales, partiendo desde el reconocimiento de la composición de estas formas como sistemas simbólicos culturales, denominados lenguajes artísticos, centrando un especial interés en su estructura codificada y en sus significaciones.
También es imprescindible para su explicación, no perder de vista el enfoque histórico-cultural para contextualizar y en muchos casos justificar con certeza los elementos que hacen a la esencia de su forma artística que los diferencia de otras formas y entre si.
Esto hará más claro el entendimiento de la confluencia contemporánea de las formas artísticas tradicionales y las formas innovadoras, evidentes en las representaciones técnico-expresivas en cuanto a discursos comunicativos, sus formas y recursos.
Hemos llegado en la actualidad a un periodo en donde el arte se ha transformado en una herramienta utilizada para el reflejo del acontecer social desde una mirada critica, sobre todo desde las artes escénicas, expresiones cuyo soporte es el cuerpo.
Comprender y apreciar los significados y los mensajes contenidos en las manifestaciones artísticas representa una necesidad primordial para el futuro docente como comunicador artístico institucional
Deberá plantearse desde este espacio una postura crítica desde donde definir en su concepción del arte, ya sea como emisor o como receptor en el complejo proceso de la comunicación cultural.
REQUISITOS PARA LA APROBACION
Por promoción:
80% asistencia
100% trabajos prácticos aprobados
1 examen parcial con nota mínima de 7
1 trabajo final con nota mínima de 7
Regular con examen final:
60% asistencia
100% trabajos prácticos aprobados
1 examen parcial aprobado
1 trabajo final aprobado.
En condición Libre
Examen escrito y oral
1 trabajo final aprobado.
CONTENIDOS CONCEPTUALES
UNIDAD I: ARTE COMO PROCESO DINAMICO
Que es el arte. Proceso de transformación del arte. Modernidad y Globalización. Industria Cultural. Concepto. Consecuencias en la sociedad contemporánea. El lenguaje corporal desde un contexto actual. Análisis del caso Danza-Teatro
UNIDAD II: LA COMUNICACIÓN
El proceso de la comunicación. Modelos. Factores que hacen posible la efectividad en el proceso comunicacional. El mensaje estético. Arte, comunicación e Interpretación. Teoría de la Percepción. El arte como producto comunicacional. Teoría de los signos. Análisis semiótico de la imagen.
UNIDAD III: LA AUDIENCIA.
Teorías de la Recepción. Diversidad cultural. Comunicación Alternativa. Su relación con el Arte. Nuevas expresiones artísticas comunicacionales. Arte y Comunicación en la educación
En la actualidad, nuestro sistema económico y político, es lo que define las transformaciones en lo social, y estas transformaciones a través de los medios de comunicación, repercuten fuertemente en todos los ámbitos que constituyen la realidad social del individuo.
La concepción misma de la realidad se transforma desde todos los aspectos y toma singularmente en ciertos casos una postura crítica respecto al paradigma vigente y hace replantear las significaciones convenidas en el paradigma de la cultura hegemónica.
El arte entendido como forma social de expresión del hombre como ser simbólico, toma parte en este complejo proceso y surge como una necesidad de expresarse en este contexto de una forma alternativa siempre, a través del tiempo.
Para entender estas transformaciones se hace imprescindible el abordaje al análisis de estas formas artísticas actuales, partiendo desde el reconocimiento de la composición de estas formas como sistemas simbólicos culturales, denominados lenguajes artísticos, centrando un especial interés en su estructura codificada y en sus significaciones.
También es imprescindible para su explicación, no perder de vista el enfoque histórico-cultural para contextualizar y en muchos casos justificar con certeza los elementos que hacen a la esencia de su forma artística que los diferencia de otras formas y entre si.
Esto hará más claro el entendimiento de la confluencia contemporánea de las formas artísticas tradicionales y las formas innovadoras, evidentes en las representaciones técnico-expresivas en cuanto a discursos comunicativos, sus formas y recursos.
Hemos llegado en la actualidad a un periodo en donde el arte se ha transformado en una herramienta utilizada para el reflejo del acontecer social desde una mirada critica, sobre todo desde las artes escénicas, expresiones cuyo soporte es el cuerpo.
Comprender y apreciar los significados y los mensajes contenidos en las manifestaciones artísticas representa una necesidad primordial para el futuro docente como comunicador artístico institucional
Deberá plantearse desde este espacio una postura crítica desde donde definir en su concepción del arte, ya sea como emisor o como receptor en el complejo proceso de la comunicación cultural.
REQUISITOS PARA LA APROBACION
Por promoción:
80% asistencia
100% trabajos prácticos aprobados
1 examen parcial con nota mínima de 7
1 trabajo final con nota mínima de 7
Regular con examen final:
60% asistencia
100% trabajos prácticos aprobados
1 examen parcial aprobado
1 trabajo final aprobado.
En condición Libre
Examen escrito y oral
1 trabajo final aprobado.
CONTENIDOS CONCEPTUALES
UNIDAD I: ARTE COMO PROCESO DINAMICO
Que es el arte. Proceso de transformación del arte. Modernidad y Globalización. Industria Cultural. Concepto. Consecuencias en la sociedad contemporánea. El lenguaje corporal desde un contexto actual. Análisis del caso Danza-Teatro
UNIDAD II: LA COMUNICACIÓN
El proceso de la comunicación. Modelos. Factores que hacen posible la efectividad en el proceso comunicacional. El mensaje estético. Arte, comunicación e Interpretación. Teoría de la Percepción. El arte como producto comunicacional. Teoría de los signos. Análisis semiótico de la imagen.
UNIDAD III: LA AUDIENCIA.
Teorías de la Recepción. Diversidad cultural. Comunicación Alternativa. Su relación con el Arte. Nuevas expresiones artísticas comunicacionales. Arte y Comunicación en la educación
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